Innehåll
<p>No solo fueron <strong>Joaquín Sabina, Javier Krahe </strong>y<strong> Alberto Pérez</strong>. <a href="https://www.elconfidencial.com/cultura/2015-07-12/fallece-el-cantautor-javier-krahe-a-los-71-anos_924916/" target="_self">Por La Mandrágora desfilaron algunas de las mayores figuras</a> que pronto adquirirían una relevancia inusitada en el panorama cultural español, ávido de nuevas experiencias en aquel 1978 de un país que había vivido enclaustrado en el franquismo durante cuatro décadas. Casi 45 años después de su cierre, el Ayuntamiento de la capital ha aprobado instalar una <strong>placa en su homenaje justo en el espacio que ocupó</strong>, el número 42 de la Cava Baja. Ha sido una de las pocas propuestas, en este caso auspiciada por el PSOE, que ha granjeado el voto positivo de todos los partidos políticos.</p><p><strong>Enrique Cavestany</strong> fue uno de los fundadores de La Mandrágora. Tiene 83 años y una voz repleta de recuerdos alambicados por el paso del tiempo. “En Madrid pasaban muchísimas cosas. <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/2019-10-24/exhumacion-francisco-franco-valle-caidos-cronica_2297712/" target="_self">Resulta que había muerto un dictador </a>y la vida cotidiana de la gente empezaba a cambiar”, introduce el también escritor, periodista, ilustrador y escenógrafo. Aunque nadie se atrevía a decir con total seguridad hacia dónde se dirigía España en aquellos <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/2026-02-26/los-geo-descartaron-entrar-al-congreso-el-23-f_4309933/" target="_self">años de la Transición</a>, la diversión y cierto desenfreno empezaban a brotar por las calles de la vieja villa y corte.</p><p>No era suficiente. Junto a <strong>Manuel Paniagua, Ángel Fernández y Ricardo Sanz</strong>, Cavestany veía que el aburrimiento impregnaba sus noches. “Decidimos buscar un lugar para ofrecer una alternativa de ocio. La misma mañana que comencé la búsqueda de un local, ya alquilé el de la Cava Baja”, recuerda. Las obras de acondicionamiento de esta mítica bodega en el barrio de La Latina terminaron en noviembre de 1977. Meses después, todo lo que hicieron fue sentarse en la entrada para v<strong>er qué gente se atrevía a traspasar la puerta.</strong></p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/espana/2023-04-14/elecciones-castilla-la-mancha-cuenca-provincia_3601883/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/654/6e0/6546e03d8b471f4538dab3c8ba9ec028/el-cantautor-de-la-transicion-que-busca-en-cuenca-la-llave-del-gobierno-de-castilla-la-mancha.jpg?mtime=1680088269" width="483" height="271"><h3 class="title-related">El cantautor de la Transición que busca en Cuenca la llave del Gobierno de Castilla-La Mancha</h3>Lourdes Barragán<div class="text-related">Ángel Corpa, fundador del grupo Jarcha, cambia la guitarra por los mítines. Es el candidato de +Cuenca Ahora, marca de la España vaciada para el 28-M. La provincia por la que se presenta esconde muchas claves electorales</div></a></p><p>“El primero que llegó fue <strong>un señor que se decía llamar Juan Tamariz</strong>. Quería renovar el sector de la magia y atraer a gente joven para que hiciera lo que él llamaba ‘magia de cerca’”, enfatiza Cavestany en conversación con El Confidencial. A partir de entonces, todo tipo de personas se dejaron caer por el garito, llamado a hacer historia todavía sin saberlo. Sabina fue uno de los más asiduos, pero figuras como <strong>Chicho Sánchez Ferlosio, Juan García Atienza, Pedro Almodóvar, Jaime Chávarri, Forges y Rosa Montero</strong> también frecuentaron La Mandrágora.</p><p>Cavestany admite que esa era su particular forma de <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/2026-02-25/documentos-desclasificados-ordenes-23-febrero-tomar-rtve_4309739/" target="_self">hacer política en un momento turbulento y repleto de incertidumbre</a>. “Vimos que nos teníamos que tomar las cosas con cierto sentido del humor, con ironía y sarcasmo, ante lo que podía ocurrir”, comenta antes de citar el golpe de Estado de Tejero del 23 de febrero de 1981, año de plena ebullición en La Mandrágora. “Fue una suerte que la gente que nos acompañaba llegara al local, porque <strong>para nada hubo una planificación previa</strong>. La suerte fue que vino la gente que más o menos nosotros queríamos que viniera”, reitera.</p>Una energía diferente<p>La experiencia terminó de una forma un tanto escabrosa en 1982. “Consiguieron echarnos. <strong>Había un vecino que siempre nos denunciaba por el ruido que hacíamos</strong>. Según llegó a decir, a las 3.00 horas de la madrugada tenía que aguantar carreras y risotadas bajo sus ventanas”, relata el escritor e ilustrador. La Mandrágora llegó a su final sin haber conseguido la pertinente licencia para las actuaciones en vivo. Eso hizo que los cierres se sucedieran, lo que supuso aparecer en prensa. <strong>“Eran los medios los que nos mantenían con vida”</strong>, apunta.</p><p></p><div class="articlephoto news-width-text"><img class="eclazy news-img-def " src="https://images.ecestaticos.com/SzwcEWN09vTT61oK9rz8bhxtG-Y=/4x10:1591x1050/1338x876/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fc9d%2Fcb5%2F80d%2Fc9dcb580d271884c95bc6ee3036498d4.jpg" alt="Estado actual de la bodega del local. (DIEGO VÍTORES)" width="1338" height="876"><img class="news-img-def " data-src="https://images.ecestaticos.com/SzwcEWN09vTT61oK9rz8bhxtG-Y=/4x10:1591x1050/1338x876/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fc9d%2Fcb5%2F80d%2Fc9dcb580d271884c95bc6ee3036498d4.jpg" data-original="https://images.ecestaticos.com/SzwcEWN09vTT61oK9rz8bhxtG-Y=/4x10:1591x1050/1338x876/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fc9d%2Fcb5%2F80d%2Fc9dcb580d271884c95bc6ee3036498d4.jpg" alt="Estado actual de la bodega del local. (DIEGO VÍTORES)" width="1338" height="876"> Estado actual de la bodega del local. (DIEGO VÍTORES) </div><p> </p><p><a href="https://www.elconfidencial.com/espana/tribuna/2025-12-14/transicion-democracia-constitucion-espana-1hms_4264571/" target="_self">En ese pequeño local, la fiesta, el desenfreno y la protesta eran todo uno </a>entre música, teatro, magia y cine en súper 8. En su sótano, en un escenario de cinco metros de ancho y dos y medio de fondo, todo era posible. El temple de la voz de Cavestany se engorila cuando rememora que hace medio siglo “las cosas eran distintas, también las infraestructuras de las salas, al igual que el interés y la energía de la gente”.</p>Un mítico disco sin pagar<p>El trío que formaron los cantautores Javier Krahe, Joaquín Sabina y Alberto Pérez es uno de los mayores hitos de La Mandrágora. Cavestany enfatiza que fue Fernando García Tola quien cogió a los tres, junto a Antonio Sánchez, y se los llevó a la televisión pública. “Fue la primera vez que en la tele se dijo la palabra ‘gilipollas’, que la pronunció Krahe”, recuerda con cierta sorna. En cuanto aparecieron en la pequeña pantalla, la CBS les propuso grabar un disco. Era 1981. No todo salió como esperaban.</p><p>“Nosotros, pardillos en cuestiones de marketing, no así en otras cuestiones de cierto calado cultural, dijimos que sí, que estupendo. Lo grabaron en el local, en dos noches, y <strong>por cada una de ellas nos dijeron que nos pagarían 50.000 pesetas</strong>. Pues de puta madre, pensamos”, relata el mismo Cavestany. El disco se llamaría como el local, ‘La Mandrágora’. Llegaron, grabaron, la gente se lo pasó genial, fue divertido, la CBS se fue y así hasta la fecha. <strong>“Nadie ha visto una peseta”, se queja el periodista</strong>, que señala en dos direcciones: “Esto pasó porque, como con todas las multinacionales del disco, eran unos sinvergüenzas, pero, por otro lado, nosotros éramos realmente gilipollas”.</p><p>“Yo no tengo ni idea de lo que debería poner en la placa que recordará lo que fue aquello, lo tendría que pensar mucho”</p>Una placa en homenaje<p>Si de algo se tuviera que arrepentir Cavestany, sería de no conseguir que La Mandrágora siguiera con vida más tiempo. Él estaba a otros rollos ligados a su faceta de artista plástico. Tampoco es fácil su postura, pues de los cuatro que impulsaron La Mandrágora es el único que continúa con vida. <strong>“Yo no tengo ni idea de lo que debería poner en la placa que recordará lo que fue aquello, lo tendría que pensar mucho”</strong>, concluye.</p><p>Le sigue Jorge Donaire, concejal socialista en el Ayuntamiento madrileño e impulsor de la iniciativa que homenajeará aquella experiencia de poco más de cuatro años. El edil habló con el actual propietario del local, Juanra, quien le puso en contacto con Cavestany. El propietario del edificio tampoco se opuso a la colocación de la placa. A través de la SGAE,<a href="https://www.elconfidencial.com/tags/personajes/joaquin-sabina-8007/" target="_self"> hizo lo propio con Sabina y Pérez para que apoyaran la propuesta que llevaría al Pleno</a>. La moción salió adelante con los votos a favor de todos los partidos políticos, una unanimidad que se podría catalogar de “insólita”.</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/cultura/2015-07-12/fallece-el-cantautor-javier-krahe-a-los-71-anos_924916/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/29d/4a4/29d4a4365b421065452cb62c20e8d65a/muere-javier-krahe-el-cantautor-que-aposto-por-el-humor.jpg?mtime=1622867216" width="483" height="271"><h3 class="title-related">Muere Javier Krahe, el cantautor que apostó por el humor</h3>Víctor Lenore<div class="text-related">Durante más de treinta años mantuvo el interés del público y se ganó el respeto de destacados compañeros</div></a></p><p>Por el momento, Donaire trabaja junto a Cultura para acordar el texto que inmortalizará en la pared aquella experiencia tan corta como emblemática. “Intentaremos expresar que La Mandrágora <strong>era mucho más que un simple espacio de cantautores</strong>. Era un lugar en plena ebullición donde la libertad comenzaba a despertar”, asegura el concejal.</p><p>En este sentido, tanto Cavestany como Donaire aprovechan la ocasión para recalcar que <strong>“el Ayuntamiento tiene una deuda pendiente” con el fundador de La Mandrágora</strong>. En plena plaza de Cascorro, uno de los epicentros del Rastro de Madrid, se degrada día tras día un gran mural realizado por el escritor e ilustrador. “Ya se aprobó en un pleno la recuperación y restauración del mural, porque ahora está en una situación bastante lamentable”, asegura el edil.</p><p>Los últimos datos que manejan desde el consistorio cifran en<strong> 38.000 euros el coste de la restauración</strong>, pero se desconoce aún cómo se sufragarán. “Llegaron a decir que el IVA de ese trabajo lo tendrían que pagar desde la Asociación de Comerciantes del Rastro, uno de los impulsores de la renovación del mural. Ahora la cosa está en tierra de nadie. Se sabe que se quiere hacer, pero ya llevamos mucho tiempo esperando a que se haga”, concluye Donaire.</p><img src="https://sb.scorecardresearch.com/b?c1=2&c2=7215267&ns__t=1778903865&ns_c=UTF-8&c8=Espa%C3%B1a&c7=https%3A%2F%2Frss.elconfidencial.com%2Fespana%2F&c9=https%3A%2F%2Fwww.elconfidencial.com%2F" width="1" height="1">