Innehåll
<p>En un laboratorio valenciano llevan años preparándose para una revolución que todavía no ha llegado al campo europeo. Cuando llegue, puede cambiar para siempre el universo de las semillas, las variedades vegetales y buena parte de la agricultura mediterránea. <strong>Bruselas</strong> <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/comunidad-valenciana/2023-10-15/nuevas-tecnicas-genomicas-bruselas-tomate-crispr_3753332/" target="_self">está ultimando la legislación que permitirá comercializar cultivos editados genéticamente mediante Nuevas Técnicas Genómicas (NTG),</a> una tecnología que <strong>permite editar o modificar el ADN de las plantas para mejorarlas</strong>, sin introducir ni cruzar <a href="https://www.elconfidencial.com/tecnologia/2015-11-11/la-patente-espanola-del-trigo-para-celiacos-tendra-que-buscarse-la-vida-en-el-extranjero_1089210/" target="_self">genoma de especies diferentes</a>.</p><p>Si el calendario se mantiene, Europa tendrá una legislación específica en vigor en 2028, varios años <strong>después que Estados Unidos, Reino Unido o China</strong>, donde estas tecnologías ya avanzan con marcos regulatorios mucho más flexibles. El Reino Unido aceleró especialmente esta vía tras el Brexit. China, directamente, juega en otra escala.</p><p>Las expectativas económicas son enormes. La consultora <strong>Transpire Insight </strong>calcula que el mercado mundial de <strong>biotecnología agrícola pasará de 46.500 millones de dólares en 2025 a casi 99.000 millones en 2033</strong>. Otras firmas, como <strong>Coherent Market Insights</strong>, elevan la previsión hasta 283.610 millones.</p><p>Ante el escenario que viene, un pequeño grupo de investigadores de Valencia intenta abrir una grieta en un mercado dominado casi por completo por <strong>Corteva, el gigante agroquímico estadounidense heredero de Dow y DuPont.</strong> La multinacional americana controla hoy gran parte de las <a href="https://www.openinnovation.corteva.com/what-we-offer/crispr-cas-growing-more-sustainably.html" target="_blank">licencias agrícolas asociadas a CRISPR-Cas9</a>, la herramienta de edición genética que ha revolucionado la biotecnología mundial. Quien quiera desarrollar comercialmente semillas editadas suele acabar pasando por ese peaje. La propia Corteva ya da por hecho el cambio estructural del negocio. Hace meses anunció sus planes para separar sus divisiones de semillas/genética y protección de cultivos/agroquímicos porque considera que ambos mercados han evolucionado y siguen dinámicas completamente distintas.</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/espana/comunidad-valenciana/2023-10-15/nuevas-tecnicas-genomicas-bruselas-tomate-crispr_3753332/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/4a6/0d4/4a60d4d48d9e9bda78a133375a268ff5/operacion-salvar-el-tomate-almeriense-europa-saca-la-edicion-genomica-del-cajon.jpg?mtime=1697126204" width="483" height="271"><h3 class="title-related">Operación salvar el tomate almeriense: Europa saca la edición genómica del cajón</h3>Víctor Romero<div class="text-related">Bruselas impulsa un marco legal para usar tecnologías como CRISPR en la agricultura para crear cultivos más resistentes y sostenibles. El sector biotecnológico español celebra la medida</div></a></p><p>Una spin-off nacida de la <strong>Universidad Politécnica de Valencia y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) </strong>quiere construir una alternativa propia. Más pequeña. Más modesta. Pero independiente. La empresa se llama <a href="https://madeinplant.com/" target="_blank">Madeinplant. </a>Su objetivo es, según resume<strong> su CEO, Federico Grau</strong>, "democratizar" el acceso a la edición genética agrícola.</p><p>Detrás están las futuras <strong>semillas resistentes a la sequía, las plantas capaces de soportar nuevas plagas, los tomates enriquecidos nutricionalmente </strong>o cultivos adaptados a temperaturas extremas. También un negocio multimillonario ligado a las patentes sobre el ADN de los alimentos del futuro.</p><p>Hace tres décadas, el microbiólogo alicantino <strong>Francis Mojica descubrió en las salinas de Santa Pola </strong>unas secuencias repetidas en microorganismos que terminarían convirtiéndose en la base de la tecnología CRISPR-CAS. Aquello acabaría desencadenando una sacudida científica global. El nombre de <a href="https://www.elconfidencial.com/tecnologia/2016-01-16/crispr-francis-mojica-charpentier-doudna-edicion-genomica_1136337/" target="_self">Mojica siempre ha sonado para un Nobel</a> que no termina de llegar. La herramienta permite modificar genes con una precisión inédita. Cortar, eliminar o alterar pequeñas secuencias de ADN sin introducir material genético externo, lo que diferencia estas técnicas de los transgénicos clásicos.</p><p>La resistencia a los transgénicos de Europa frenó en seco el desarrollo agrícola del CRISPR. En 2018, el<strong> Tribunal de Justicia de la UE decidió equiparar estas técnicas a los organismos modificados genéticamente</strong> tradicionales, sometiéndolas a una regulación extremadamente restrictiva. Mientras países como Estados Unidos, Japón o Reino Unido avanzaban, Europa quedó prácticamente paralizada.</p><p>Ahora Bruselas ha cambiado de rumbo. La futura regulación europea sobre <strong>Nuevas Técnicas Genómicas prevé abrir la puerta a la comercialización de plantas editadas genéticamente a partir de 2028</strong>. En muchos laboratorios europeos llevan tiempo preparándose para ese momento. Madeinplant quiere ser una de ellas.</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/tecnologia/novaceno/2023-02-04/tecnologia-edicion-genetica-sustituto-crispr-adn_3569632/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/6fb/c6c/6fbc6c712452704658728b0b45f1ac89/la-nueva-tecnologia-de-edicion-genetica-que-es-mas-eficiente-y-segura-que-crispr.jpg?mtime=1675592995" width="483" height="271"><h3 class="title-related">La nueva tecnología de edición genética que es más eficiente y segura que CRISPR</h3>Omar Kardoudi<div class="text-related">Un equipo de científicos ha desarrollado el primer método del mundo para editar proteínas. Una forma de ingeniería genética que promete ser más segura en el tratamiento de enfermedades</div></a></p><p>La empresa nació a finales de 2021. El núcleo fundador lo forman seis investigadores vinculados al <strong>Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas (IBMCP)</strong>, centro mixto de la UPV y el CSIC que acaba de ser reconocido como centro de excelencia Severo Ochoa. Se trata de<strong> Antonio Granell, Diego Orzàez, José Antonio Darós, Asun Fernández y Marta Vázquez. Federico Grau asumió la parte empresarial </strong>y ejerce de CEO. "Nuestros socios tienen desde 38 hasta 68 años", explica.</p><p>Ni la UPV ni el CSIC participan directamente en el accionariado. La compañía sí cuenta con un inversor privado: <strong>Verchita SL, la sociedad patrimonial de la familia Vercher Company</strong>, antiguos propietarios de<strong> Bollo International Fruits, vendida en 2022 al fondo Freman Capital </strong>por más de 300 millones de euros.</p><p>En sus primeros pasos, Madeinplant trabajaba en molecular farming: utilizar plantas para producir moléculas de interés industrial o farmacéutico. Ya tenían experiencia en edición genética vegetal y trabajaban con plantas de tabaco modificadas. "La entrada de las nuevas técnicas genómicas y el previsible cambio regulatorio nos hizo ver que podía haber un impacto real en la agricultura europea", explica Grau.</p><p>Ahí apareció la gran pregunta: cómo competir en un mercado dominado por Corteva. La tecnología CRISPR no es solo ciencia. También es propiedad intelectual. El gran paquete mundial de patentes sobre <strong>CRISPR-Cas9 quedó articulado alrededor del Broad Institute del Massachusetts Institute of Technology (MIT) y Harvard</strong>, tras años de disputa con la Universidad de California. Corteva terminó convirtiéndose en el gran canal de explotación agrícola de esas licencias. Hoy, gran parte de las empresas biotecnológicas agrícolas que quieren comercializar cultivos editados trabajan bajo ese paraguas.</p><p>Madeinplant decidió buscar otra vía. "Empezamos a probar <strong>proteínas Cas que no estuvieran dentro del radar </strong>de Corteva". Las proteínas Cas son las herramientas que permiten localizar y cortar el ADN en el punto deseado. Las más conocidas son Cas9 y Cas12. Madeinplant empezó a trabajar con variantes alternativas. "Hemos encontrado alguna que nos funciona muy bien. No solo para aplicaciones básicas, también avanzadas".</p>Licencia propia para uso agrícola<p>La empresa asegura haber <strong>licenciado para uso agrícola una nueva proteína Cas protegida mediante solicitud de patente europea</strong>. Madeinplant posee la exclusividad para el ámbito agroalimentario y podrá sublicenciarla a terceros. "No queremos depender de patentes de terceros", sostiene Grau, quien evita vender una guerra frontal con Corteva. "No jugamos en la misma liga". La diferencia está en el tamaño. Corteva factura 17.000 millones, cotiza en el Nasdaq y tiene detrás a gigantes financieros como <strong>BlackRock, Vanguard o State Street.</strong> Madeinplant es una pequeña spin-off valenciana salida de un laboratorio público.</p><p>Pero la empresa insiste en otra diferencia. “Queremos democratizar la tecnología”, sostiene Grau. Madeinplant quiere <strong>ofrecer sublicencias más asequibles para productores de semillas, empresas de mejora vegetal o compañías especializadas </strong>en cultivos mediterráneos. "Nuestras tarifas no van a ser las de Corteva".</p><p>El <strong>foco está especialmente en frutas y hortalizas</strong>, donde creen que existe más espacio para actores medianos y pequeños. El laboratorio de Madeinplant ya trabaja sobre variedades tradicionales valencianas de tomate como el Mutxamel, el del Perelló o el tomate de penjar. El objetivo no es sustituirlas, sino modificarlas sin perder su identidad varietal. "Son variedades que plantaban nuestros abuelos y podemos darles un toque biotecnológico".</p><p>La empresa trabaja en tomates biofortificados, con mayor presencia de compuestos beneficiosos para la salud y nuevos perfiles de coloración, como variedades chocolate o amarillas. La idea conecta con una de las grandes promesas de la edición genética: introducir mejoras sin alterar el resto de características tradicionales del cultivo. "Si cruzas la variedad con otra cosa, muchas veces se pierde", explica Grau. "Aquí puedes mantener el componente varietal".</p><p>Madeinplant ya ha salido del laboratorio. La empresa realizó ensayos en campo en una <strong>finca de AVA-Asaja en Polinyà del Xúquer con plantas de tabaco editadas genéticamente desarrolladas junto al CSIC-IBMCP</strong>. La planta <strong>no produce nicotina, sino anatabina, otro alcaloide</strong> del que se investigan desarrollos por sus propiedades antiinflamatorias y neuroprotectoras, con potencial uso farmacológico en enfermedades como Alzheimer o esclerosis múltiple.</p><p>El proyecto se presentó como uno de los primeros ensayos industriales de cultivos editados genéticamente realizados en España. La compañía también trabaja en arroz y en líneas orientadas a resistencia frente a plagas y adaptación climática. "Los grandes retos son la temperatura, el agua y las plagas", dice el CEO de Madeinplant</p><p>Ese es precisamente uno de los grandes argumentos utilizados por Bruselas y por buena parte de la comunidad científica para defender el cambio regulatorio. Es necesario adaptar la agricultura europea a un escenario de sequías, olas de calor y restricciones crecientes al uso de fitosanitarios.</p><p>Aunque la legislación europea todavía no ha entrado en vigor, el sector lleva años preparándose. "Vamos a tener plantas hechas para cuando se abra la legislación", asegura Grau. La estrategia de Madeinplant pasa por llegar a 2027 con variedades prácticamente listas y acuerdos cerrados con empresas de semillas para multiplicarlas comercialmente.</p><img src="https://sb.scorecardresearch.com/b?c1=2&c2=7215267&ns__t=1779076644&ns_c=UTF-8&c8=Espa%C3%B1a&c7=https%3A%2F%2Frss.elconfidencial.com%2Fespana%2F&c9=https%3A%2F%2Fwww.elconfidencial.com%2F" width="1" height="1">