Nyheter 1 dag sedan

Madrid återuppfinner sina forum: Från Café Gijón till La Juntada, från sammankomsten till Open Mic

Madrid förvandlar sina historiska kaffemöten till dynamiska mikroöppna möten. Huvudstaden letar efter nya fysiska utrymmen där den personliga kulturen överlever algoritmen.

Originalkälla

Publicerad av El Confidencial

8 maj 2026, 05:00

Läs original

Denna artikel har översatts automatiskt från spanska. Klicka på länken ovan för att läsa originaltexten.

Visa originaltext (spanska)

Rubrik

Madrid reinventa sus foros: Del Café Gijón a La Juntada, de la tertulia al Open Mic

Beskrivning

Madrid transforma sus históricas tertulias de café en dinámicos encuentros de microabierto. La capital busca nuevos espacios físicos donde la cultura presencial sobreviva al algoritmo.

Innehåll

<p>Es un hecho bien documentado que, al hablar del Caf&eacute; Gij&oacute;n, en el Paseo de Recoletos 21, <strong>Federico Garc&iacute;a Lorca, Camilo Jos&eacute; Cela, Ruano, Poncela, Umbral</strong> y tantos otros linf&aacute;ticos caballeros de angulosos rasgos e hipertrofiado gesto, no estaban elogiando un espacio. No solo, al menos. <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2024-10-25/los-domingos-martinez-cafe-gijon-primera-movida-madrilena_3989208/" target="_self">El Caf&eacute; Gij&oacute;n era un goloso frente de batalla oral</a>. En una Espa&ntilde;a un tanto miserable y piojosa, m&aacute;s pobretona y zafia que luminosa, las tertulias del viejo Gij&oacute;n serv&iacute;an de enclave intelectual para poetas, literatos y artistas de toda vestimenta. Un lugar, como se&ntilde;al&oacute; en &lsquo;La miseria de Madrid&rsquo; Enrique G&oacute;mez Carrillo, agravado por las &ldquo;peque&ntilde;as vanidades y las bajas envidias&rdquo; de los asistentes madrile&ntilde;os. <strong>Madrid, plaza grande. Madrid, plaza dura.</strong></p><p>No fue el &uacute;nico, desde luego. El final del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX supusieron un <a href="https://www.elconfidencial.com/cultura/2007-05-08/marcos-ordonez-recrea-40-anos-de-historia-a-traves-de-las-tertulias-del-cafe-gijon_373527/" target="_self">caladero privilegiado para los caf&eacute;s y las tertulias</a> que, por ser, no eran ni mucho menos lugares donde se debatieran obligatoriamente ideas ilustradas y liberales. Ah&iacute; tenemos los encuentros del Caf&eacute; La Ballena Alegre, en la calle Sevilla, donde las camisas pardas, a la batuta de Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera, maquinaban los contratiempos de llegar a una Espa&ntilde;a b&eacute;lica con resultados falangistas.</p><p>El caf&eacute; Europeo, El Varela, La Fontana de Oro, el Levante de Arenal, la tertulia del Pombo, el Antiguo Caf&eacute;, y fijo que quien escribe pasa por encima de tant&iacute;simos otros importantes. Esos archipi&eacute;lagos literarios eran lugar de recalada para cotarros del artisteo en sus variadas formas. Madrid, como asegura Jes&uacute;s Egido, que <strong>era un poblach&oacute;n manchego, se convirti&oacute; en una gran ciudad </strong>gracias a la emigraci&oacute;n de la Espa&ntilde;a pobre (casi el resto del pa&iacute;s), de entre la cual no faltaban aspirantes a poetas, toreros, actores, pintores y comprometidos plumillas, que acabaron de sol a sol en los caf&eacute;s.</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2025-10-12/cafe-pombo-gomez-serna-1hms_4223078/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/ed3/cae/ed3cae0be7d00281ebf74083047bc564/regresa-el-cafe-de-pombo-el-templo-de-las-tertulias-del-madrid-mas-bohemio-y-canalla.jpg?mtime=1760023821" width="483" height="271"><h3 class="title-related">Regresa el Caf&eacute; de Pombo: el templo de las tertulias del Madrid m&aacute;s bohemio y canalla</h3>Abraham Rivera<div class="text-related">La Serrer&iacute;a Belga abre sus puertas, hasta el 23 de noviembre, a una muestra que rescata uno de los cap&iacute;tulos m&aacute;s singulares de la vida cultural madrile&ntilde;a: la historia del Caf&eacute; de Pombo y de las tertulias que lo convirtieron en mito</div></a></p><p>No se puede ahorrar este cronista, pecador de mitoman&iacute;as, la menci&oacute;n de los cerilleros. En especial el del Gij&oacute;n; Alfonso, anarco-fosfomaniaco, testigo de varias generaciones de sabios y aventureros con los que comparti&oacute; confidencias y fuego. <a href="https://www.elconfidencial.com/tags/personajes/arturo-perez-reverte-1468/" target="_self">Como escribi&oacute; P&eacute;rez-Reverte </a>sobre &eacute;l: &ldquo;Ha vendido cigarrillos, loter&iacute;a y cerillas a todo el mundillo literario y a todo el puter&iacute;o del rompeolas de las Espa&ntilde;as, y eso le dej&oacute; alg&uacute;n punto de vista sobre el g&eacute;nero humano y sobre la intelectualidad que, hombre tranquilo, solo comenta con los &iacute;ntimos en tono quedo; con esa calma senequista que es su imagen de f&aacute;brica&rdquo;.</p><p><strong>Pero el siglo XXI ha ido clavando estoques a los caf&eacute;s y sus tertulias</strong>. Ya no se estila. Anda demod&eacute; que te ji&ntilde;as lo de ver a un cerillero con traje azul de faena a la puerta de una cafeter&iacute;a. Esos lugares de encuentro, donde los chismes de primera mano, como dir&iacute;a Manuel Vicent, y las noticias de la far&aacute;ndula demostraban que, si bien Franco morir&iacute;a en la cama, la dictadura ya estaba siendo derrotada en la calle, bregaron mal con la internet y no digamos su &aacute;rbol geneal&oacute;gico digital.</p><p>En Madrid, como asegura Jos&eacute; Esteban Gonzalo, la gente pasa m&aacute;s de todo y, si bien se enorgullece del famoseo de alguna cosa chachi e intelectual, lo mismo entra en competencia haciendo famosas todas las cosas, tanto las buenas como las malas. As&iacute;, las c<a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2026-04-04/aqui-ya-no-hay-quien-viva-o-como-madrid-se-ha-vuelto-imposible-para-los-madrilenos_4330753/" target="_self">afeter&iacute;as ecol&oacute;gicas corporativas y los gastrobares de post&iacute;n han ido comiendo terreno a viejas glorias como el Gij&oacute;n</a>, ahora convertido en Cappuccino Grand Caf&eacute; Gij&oacute;n, donde las cerillas, la loto y el men&uacute; han dado paso a los shakeratos y frappuccinos, alrededor de los que cabe dudar que se organicen enfervorizados debates sobre la tilde diacr&iacute;tica, la pintura er&oacute;tica de Picasso o las ventajas del verso libre.</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2024-10-25/los-domingos-martinez-cafe-gijon-primera-movida-madrilena_3989208/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/f31/519/f315193534e1530d2b00af117fccf2ae/el-cafe-gijon-revive-la-primera-movida-madrilena-ortega-y-gasset-y-las-primeras-universitarias.jpg?mtime=1729696638" width="483" height="271"><h3 class="title-related">El Caf&eacute; Gij&oacute;n revive la primera movida madrile&ntilde;a: Ortega y Gasset y las primeras universitarias</h3>Luc&iacute;a Franco<div class="text-related">La Factor&iacute;a Cultural Mart&iacute;nez ha organizado un ciclo de tertulias hasta el 24 de noviembre en el m&iacute;tico caf&eacute;. La propuesta invita a los madrile&ntilde;os a conocer la importancia de la Edad de Plata y el impacto que tuvo en la capital</div></a></p><p>Bueno, adelante, no es plan de ser tan cenizo. Malo lo de presumirse uno omnisciente en todas las conversaciones, como si algo pudiera darse por absoluto. Quiz&aacute;s bajo las nuevas siglas corporativas la reducci&oacute;n intelectual no sea total. Ahora, no me negar&aacute;n que s&iacute; cabe afirmar &mdash;apuesta mediante de ser retado&mdash; que no saldr&aacute;n largos escritos como los de Mariano Tudela, Francisco Umbral, Jos&eacute; Esteban o Manuel Vicent sobre la gloria del Cappuccino Grand Caf&eacute; Gij&oacute;n<strong>. Pintan m&aacute;s un tropel de v&iacute;deos de TikTok</strong>. A la gloria de Gabriel Rufi&aacute;n, cabe decir, ya que para &eacute;l la plataforma china es m&aacute;s importante que las bibliotecas.</p><p>Las tertulias con solera, de todas formas, hac&iacute;a lustros que andaban en horas bajas. El Gran Caf&eacute; Gij&oacute;n, y tantos otros, s<strong>e han ido transformando, uno a uno, en abrevaderos guiris</strong>; en tiendas de nostalgia que sobreviven por la leyenda de la gloria pasada, donde te cobran un ojo de la cara por un cortado y te ponen a salpicadura el cubata, como se le ha o&iacute;do decir a Alfonso J. Uss&iacute;a en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n. Existen clubes &mdash;privados, claro, como ARGO o Matador&mdash; <strong>amoldados hoy a esta gustera conversacional.</strong></p><p>Pero su f&eacute;rreo derecho de admisi&oacute;n, la exclusividad de las invitaciones y no digamos la discreci&oacute;n con que se habla de ellos, corren en direcci&oacute;n contraria a la democr&aacute;tica ch&aacute;chara de las tertulias cafeteras. All&iacute; donde el abolengo importaba m&aacute;s bien poco si la oratoria era buena, y la ligereza de una cartera no impon&iacute;a a los contertulios hacer o&iacute;dos sordos a las proclamas. Bien es cierto que el acoso virtual de los smartphones y las redes justifica en parte lo herm&eacute;tico de esos encuentros. Al final, <strong>la literalidad, el populismo y la polarizaci&oacute;n pueden jugarte una mala pasada </strong>estando a la vera de X en una conversaci&oacute;n grabada, lo mismo que un comentario puede sacarse oportunamente de contexto. Y ah&iacute; te fuiste, amigo, sin quererlo, al infierno de la viralidad.</p><p>"Todav&iacute;a mucha gente viene a Madrid con la ambici&oacute;n de la explosi&oacute;n cultural que supone la capital"</p><p>Un p&aacute;ramo donde habitan millones de cerberos envenenados de una escalofriante mala baba que disparan con la cerbatana de sus insultos digitales. <strong>Madrid, no obstante, nunca deja atr&aacute;s del todo a los suyos. Se reordena.</strong> Encuentran sus habitantes la forma de no templar la efervescencia, incluso si la combusti&oacute;n se encuentra en avivar debates, compartir poemas o interpretar canciones. Sale al paso la capital frente a la presunci&oacute;n de su convalecencia cultureta y<a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2026-05-01/valle-inclan-en-madrid-cafes-periodicos-y-mucha-nocturnidad-en-una-ciudad-efervescente_4347483/" target="_self"> devuelve nuevas formas de tertulia</a>: flamantes encuentros alrededor de la palabra como arma instrumental del disfrute, y no tanto de una pol&iacute;tica concreta.</p>Nuevos locales<p>Una de ellas, con seis ediciones a sus espaldas, recibe por nombre La Juntada, y <strong>se lleva a cabo en La Realidad Club</strong>, de la calle Echegaray, de manera &mdash;por el momento&mdash; bimensual. No es exactamente una tertulia, porque el progreso impone adaptaci&oacute;n. Pero <strong>conserva algo restringido y escaso que es un cierto grado de espontaneidad</strong>. Con un micro abierto, los encuentros de La Juntada se han convertido r&aacute;pidamente en una referencia de la capital para quienes conservan esa ambici&oacute;n de hacer del intercambio cultural algo popular y abierto a todos. La charla, la m&uacute;sica y la poes&iacute;a son, por lo general, protagonistas, pero, como asegura su creador, el joven m&uacute;sico y actor Maximiliano Calvo, La Juntada no se opone a nada.</p><p>&ldquo;Caminando por la ciudad empec&eacute; a notar que cada vez hab&iacute;a menos espacio para que los vecinos que quisieran habitar Madrid de una forma constante y bonita pudieran hacerlo&rdquo;, asegura. &ldquo;Eso reduc&iacute;a la cultura. Y<a href="https://www.elconfidencial.com/cultura/2026-05-07/ateneo-madrid-perez-reverte-mayo-1qrt_4351292/" target="_self"> todav&iacute;a mucha gente viene a Madrid con la ambici&oacute;n de la explosi&oacute;n cultural que supone la capital</a>&rdquo;. As&iacute;, a la manera de las a&ntilde;ejas tertulias, la propuesta de Calvo es proponer un &ldquo;espacio donde rodearse de esp&iacute;ritus afines.</p><p>Se trata de una b&uacute;squeda de la habitabilidad futura de la ciudad, que vendr&aacute; de juntarnos, cara a cara, en vez de estar escondidos detr&aacute;s de los m&oacute;viles&rdquo;. Una proclama &mdash;la de no quejarse tanto de la desconexi&oacute;n repantigados en el sof&aacute; sin mover un dedo y poner en marcha algo de verdad&mdash; convertida en el detonante de La Juntada. Maxi habl&oacute; con los due&ntilde;os de La Realidad Club y todos creyeron en el valor de reaccionar. De arrancarse, &ldquo;pero, ojo, sin nostalgias&rdquo;, apostilla Calvo. &ldquo;No queremos ser mezquinos ni melanc&oacute;licos. No somos los &uacute;nicos herederos de los viejos encuentros, sino un granito de arena m&aacute;s en el esfuerzo por <strong>volver a encontrarnos alrededor de la cultura y las ideas</strong>&rdquo;. Una aclaraci&oacute;n a la que a&ntilde;ade algo prioritario: &ldquo;Por supuesto, alejados de los egos. Esto se trata de montar una red donde recoger las soledades de la ciudad e<a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/caminemos-madrid/2026-04-11/el-mito-del-madrid-invivible-por-que-en-la-capital-vivimos-mejor-que-en-el-resto-de-europa_4336075/" target="_self"> intentar que las personas que la habitamos no se sientan aisladas</a>&rdquo;.</p><p><a class="related-link" href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2026-05-01/valle-inclan-en-madrid-cafes-periodicos-y-mucha-nocturnidad-en-una-ciudad-efervescente_4347483/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/bb1/c5a/bb1c5a1600841e0c2321bc6bb819b1aa/valle-inclan-en-madrid-cafes-periodicos-y-mucha-nocturnidad-en-una-ciudad-efervescente.jpg?mtime=1777484125" width="483" height="271"><h3 class="title-related">Valle-Incl&aacute;n en Madrid: caf&eacute;s, peri&oacute;dicos y mucha nocturnidad en una ciudad efervescente</h3>Abraham Rivera<div class="text-related">La Biblioteca Regional acoge hasta el 21 de junio una exposici&oacute;n que recorre los a&ntilde;os que el escritor vivi&oacute; en la capital. Su comisario, nieto del autor, nos habla de tertulias, peleas de caf&eacute; y de la mujer que hizo posible todo</div></a></p><p>A modo de colof&oacute;n, Maxi Calvo reconoce que le ha sorprendido c&oacute;mo una propuesta del orden de La Juntada se ha convertido en &ldquo;un lugar de respeto. Se respeta a quien participa, quien se sube, quien canta, recita o habla, y hay una deferencia hacia la emoci&oacute;n ajena.<strong> A La Juntada cada vez va m&aacute;s gente que quiere conectar con algo real, con algo humano</strong>&rdquo;. Y es cierto. Uno se descuelga por la mentada cita y ve a un conjunto transversal, en edad y estilos, que van de j&oacute;venes con aspecto de malandros &mdash;como abertzales del Manzanares con mullets de lo m&aacute;s apa&ntilde;ados&mdash; hasta modernillos de mediana edad y alg&uacute;n se&ntilde;orito andaluz.</p><p>En esos muros de las lamentaciones, salientes en forma de barra o reposacodos, piden cervezas o refrigerios un crisol de personajes que comparten sus impresiones sobre la vida, o quienes se tiran de espont&aacute;neos a agarrar el micro, pero sin ulular. Una sana tertulia, vaya, aunque de caf&eacute; haya poco. Maximiliano Calvo menciona, por &uacute;ltimo, otros &ldquo;herederos&rdquo; del esp&iacute;ritu tertuliano de anta&ntilde;o, con acci&oacute;n in situ, donde reconocerse y hablarse y leerse los gestos en la fisicidad. Lugares como el Club Atl&eacute;tico Lxs Amores, de Carabanchel,<strong> el micro abierto Calvario, en Lavapi&eacute;s, o el del Caf&eacute; Libertad, en el centro</strong>.</p><p>Tambi&eacute;n destaca el m&uacute;sico la originalidad en ideas como el Torneo de Mus de Sonido Mushacho, donde los juegos de cartas &mdash;otro cl&aacute;sico de los viejos caf&eacute;s&mdash; resucitan con fuerza, o los ya archiconocidos encuentros de El Ateneo de Madrid. Sea como fuere, los mapas de soledades que definen las l&iacute;neas de Madrid no habr&aacute;n de ser tal cosa si se sabe a d&oacute;nde acudir. Las tertulias dieron refugio intelectual y fraternal a los habitantes de la capital durante m&aacute;s de un siglo y ahora, en su flagrante ocaso, ven nacer otras formas de interacci&oacute;n que conservan su esp&iacute;ritu. <strong>Al final, lo importante sigue siendo lo mismo: juntarse, y ver qu&eacute; pasa.</strong></p><img src="https://sb.scorecardresearch.com/b?c1=2&amp;c2=7215267&amp;ns__t=1778210729&amp;ns_c=UTF-8&amp;c8=Espa%C3%B1a&amp;c7=https%3A%2F%2Frss.elconfidencial.com%2Fespana%2F&amp;c9=https%3A%2F%2Fwww.elconfidencial.com%2F" width="1" height="1">
3 visningar
Dela:

Svep för att byta artikel

Vi använder cookies

Vi använder cookies för att förbättra din upplevelse på vår webbplats. Genom att klicka "Acceptera alla" samtycker du till användningen av alla cookies. Läs mer i vår cookiepolicy och integritetspolicy.