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<p>Todo empezó en un pisito de Usera. Es ahí donde <strong>Ana González (más tarde Ana Locking) </strong>observaba como su madre cosía hasta altas horas de la madrugada. Una mujer que confeccionaba diferentes prendas para algunas de las secciones de mas relumbrón de El Corte Inglés o Cortefiel. La joven Ana creció con esa herencia. Más tarde estudiaría Bellas Artes en la Complutense, y se empaparía de cine —Buñuel, Truffaut, Kurosawa—, postpunk y arte conceptual. Sin embargo, va a ser una <a href="https://www.elconfidencial.com/cultura/2010-01-11/jeff-wall-un-artista-que-no-repudia-la-belleza-en-su-obra_737063/" target="_self">exposición de Jeff Wall en el Museo Reina Sofía</a>, en 1994, la que terminará de disolver la frontera entre arte y moda. Si la imagen podía ser simultáneamente documento y ficción, construcción y revelación, quizás la ropa también. </p><p>La exposición <strong>Ana Locking. Nostalgia / Utopía</strong>, que puede disfrutarse en la Sala Canal de Isabel II hasta el 12 de julio, reune cerca de doscientas prendas, colecciones que abarcan su trabajo desde 2008 hasta hoy, y que cuenta con un comisariado firmado por Alberto Gonper que es, en realidad, un trabajo construido a dos. “El comisariado es una construcción conjunta entre Ana y yo”, dice Gonper, que lleva trabajando con la diseñadora desde la época de Ana Locking. “Somos socios fundadores. Llevamos juntos desde el principio”. Antes estaba Locking Shocking, la firma de bisutería que enamoró a Patricia Field. Lo cuenta con un cierto aire de nostalgia Joaquín Garcia en el catálogo, donde también habla de aquellos años, donde <a href="https://www.vanitatis.elconfidencial.com/estilo/moda/2018-11-26/disenadora-amaya-arzuaga-trayectoria_1648766/" target="_self">diseñadores como Amaya Arzuaga, Carlos Díez, Spastor o Duyos</a> comenzaban a despuntar.</p><p>Cuando la Comunidad de Madrid les propuso hacer una gran retrospectiva, lo primero que hicieron fue consultar con comisarios del mundo del arte contemporáneo. “Todos nos dijeron lo mismo”, recuerda Gonper, <strong>“que quién mejor que nosotros para hacerlo. Y tenían razón</strong>. Porque el trabajo de Ana Locking no se entiende sin su profundo vínculo con el arte contemporáneo”.</p><p><a class="related-link" href="https://www.vanitatis.elconfidencial.com/estilo/ocio/2026-04-30/eloy-martinez-de-la-pera-triunfa-en-lisboa-con-arte-moda_4347217/"><img class="img-related-preview" src="https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/9db/fde/9dbfde44ec4c1a53d8e6187e14e11555/eloy-martinez-de-la-pera-triunfa-en-lisboa-con-arte-moda-la-gran-exposicion-del-ano-en-la-fundacion-calouste-gulbenkian.jpg?mtime=1777474721" width="483" height="271"><h3 class="title-related">Eloy Martínez de la Pera triunfa en Lisboa con ‘Arte & Moda’, la gran exposición del año en la Fundación Calouste Gulbenkian</h3>Fruela Zubizarreta<div class="text-related">La muestra reúne cerca de 300 piezas en la capital portuguesa y entrelaza obras maestras de la Colección Gulbenkian con creaciones de alta costura en un recorrido que reivindica la moda como arte y memoria cultural. ¡Fascinante!</div></a></p><p>Una muestra que tiene mucho de emocional. “Nos dimos cuenta de que había dos grandes líneas que atravesaban toda su obra”, explica el curador, también pareja de la artista. “Por un lado, una dimensión muy nostálgica, vinculada al amor, la memoria, el deseo, la identidad. Por otro, una d<a href="https://www.elconfidencial.com/tags/personajes/pablo-iglesias-9058/" target="_self">imensión utópica y profundamente política, relacionada con la crítica social, los populismos</a>, las tensiones culturales contemporáneas”. De ahí el título. De ahí la estructura: una planta para la nostalgia, otra para la utopía, y una tercera <strong>donde el proceso creativo se vuelve visible.</strong></p>Dentro de las cajas<p>El <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2026-05-02/exposicion-inmersiva-fundacion-canal-1tna-1qrt_4346423/" target="_self">antiguo depósito de aguas, reconvertido en sala de exposiciones</a>, con plantas irregulares y perspectivas que la mayoría de las muestras prefieren ignorar, es el encargado de dar entidad a muchas de las piezas seleccionadas. “Mucha gente intenta neutralizar el espacio”, dice Gonper. “Nosotros quisimos remar a favor de su arquitectura. Las escaleras, las alturas, todo eso es parte de la exposición”.</p><p>La dirección artística pretende mostrar la sensación de haber detenido en el tiempo el montaje de una exposición. Cajas de embalaje de arte, estructuras de transporte, prendas suspendidas como si acabaran de llegar o estuvieran a punto de marcharse. “Las prendas están dentro de esas cajas, casi como si fueran obras de arte o regalos entregados al público”, describe Gonper. <strong>“Queríamos reforzar esa relación entre moda y arte contemporáneo”.</strong></p><p>En la planta baja, cinco dioramas cinematográficos construyen pequeñas escenas autónomas a partir de colecciones distintas: la Hermandad Prerrafaelita, las flores, el paisaje lunar, el sueño americano. En el centro, una gran caja-cubo se organiza como si fuera una sala de cine y alberga una pieza audiovisual concebida específicamente para la exposición. “Queríamos contar historias concretas a partir de las colecciones”, recuerda Gonper. “Porque el trabajo de Ana nunca habla solo de ropa: <strong>habla de imaginarios culturales, de símbolos, de relatos</strong>”.</p><p></p><div class="articlephoto news-width-text"><img class="eclazy news-img-def " src="https://images.ecestaticos.com/RrGQY-NUVpQwOShYYrtASWkcJ7M=/9x14:2263x1502/1338x883/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fada%2Fdeb%2Fecd%2Fadadebecda2f2a70269af16c80e5cb57.jpg" alt="Ana Locking y Alberto Gonper. (PABLO LORENTE)" width="1338" height="883"><img class="news-img-def " data-src="https://images.ecestaticos.com/RrGQY-NUVpQwOShYYrtASWkcJ7M=/9x14:2263x1502/1338x883/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fada%2Fdeb%2Fecd%2Fadadebecda2f2a70269af16c80e5cb57.jpg" data-original="https://images.ecestaticos.com/RrGQY-NUVpQwOShYYrtASWkcJ7M=/9x14:2263x1502/1338x883/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fada%2Fdeb%2Fecd%2Fadadebecda2f2a70269af16c80e5cb57.jpg" alt="Ana Locking y Alberto Gonper. (PABLO LORENTE)" width="1338" height="883"> Ana Locking y Alberto Gonper. (PABLO LORENTE) </div><p> </p><p>La primera planta es la de la nostalgia. Colecciones como Spinning Destiny, Under Beauty, Fear, Kaspar Hauser o Paranormal articulan un territorio emocional en el que la moda actúa como un verdadero archivo repleto de emociones y referencias, un espacio donde los recuerdos se transforman en materia. La segunda planta es la de la utopía: Reentry, Doppelgänger, Antihero, Realness, Too Young to Die Old. <a href="https://www.elconfidencial.com/tags/otros/moda-9218/" target="_self">Colecciones que cuestionan los límites estéticos</a>, sociales e identitarios y los transforman en materia creativa. Son piezas que también a los referentes que había tenía de Vivienne Westwood a John Galliano pasando por Helmut Lang, Martin Margiela o Alexander McQueen.</p>El gabinete de curiosidades<p>La tercera planta es, probablemente, donde mejor se entiende cómo piensa Ana González. Bocetos, vídeos de desfiles, dossieres de prensa, objetos referenciales, fotografías, piezas de arte procedentes de colecciones privadas. Un gabinete de curiosidades que revela las conexiones culturales desde las que trabaja la diseñadora. <strong>“Ahí es donde se ve el proceso”</strong>, dice Gonper. “Y es una planta que sorprende mucho, porque de repente entiendes de dónde viene todo”.</p><p>Entre las piezas expuestas hay un <a href="https://www.elconfidencial.com/el-grito/2024-04-24/juergen-teller-retrospectiva_3871691/" target="_self">trabajo de Juergen Teller relacionado con Under Beauty</a>, la colección inspirada en Blue Velvet de David Lynch. “Toda la colección trabajaba esa idea de belleza inquietante”, recuerda Gonper. “Flores aparentemente delicadas bajo las que emergían insectos y elementos oscuros. Exactamente como en la película, cuando la cámara atraviesa la superficie perfecta de un jardín y descubre todo lo que se pudre debajo”. Hay también acercamientos a piezas de Damien Hirst o de Louise Bourgeois, que remite a Antídoto, la colección que pensaba la moda como herramienta medicinal. “La idea era que cuando alguien está en un bajón emocional y se pone un abrigo que le gusta, o se pinta los labios, algo se repara”, explica Gonper.<strong> “La moda tiene ese componente. Ana lo lleva explorando años”.</strong></p><p></p><div class="articlephoto news-width-text"><img class="eclazy news-img-def " src="https://images.ecestaticos.com/7pjrrQRjkPW8QscCTPt7-R4AXjw=/16x67:2257x3356/512x752/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fa1d%2Fad2%2F0c9%2Fa1dad20c9880366f0ca1f9cfe05b0c97.jpg" alt="Exposición de Ana Locking. (PABLO LORENTE)" width="512" height="752"><img class="news-img-def " data-src="https://images.ecestaticos.com/7pjrrQRjkPW8QscCTPt7-R4AXjw=/16x67:2257x3356/512x752/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fa1d%2Fad2%2F0c9%2Fa1dad20c9880366f0ca1f9cfe05b0c97.jpg" data-original="https://images.ecestaticos.com/7pjrrQRjkPW8QscCTPt7-R4AXjw=/16x67:2257x3356/512x752/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fa1d%2Fad2%2F0c9%2Fa1dad20c9880366f0ca1f9cfe05b0c97.jpg" alt="Exposición de Ana Locking. (PABLO LORENTE)" width="512" height="752"> Exposición de Ana Locking. (PABLO LORENTE) </div><p> </p><p>También el sueño americano como espacio de disputa. La <strong>portada de la revista Time con Martin Luther King</strong> el día del discurso I Have a Dream, junto a una imagen de Donald Trump en su primer mandato. “Son dos colecciones que dialogan”, dice Gonper. “The Dreamer hablaba de los soñadores, de King, de los Black Panthers, de esa iconografía militar y reivindicativa. Preachers and Believers hablaba de los populismos, de los nuevos telepredicadores. Ponerlas juntas es una forma de hablar de la dualidad americana: los que sueñan y los que explotan ese sueño”. En ese mismo espacio, un <a href="https://www.elconfidencial.com/tags/personajes/andy-warhol-7388/" target="_self">dólar firmado por Andy Warhol</a> y una reflexión sobre el lema In God We Trust. “Esa doble moral de impartir justicia a través del dinero, y viceversa”, resume el comisario.</p>El concepto y la prenda<p>“Ana es incapaz de diseñar si no tiene antes una historia a la que agarrarse”, resume Gonper de lo que para la diseñadora madrileña, aunque nacida en Toledo, es la base de todo. Ana González, según explica su compañero, empieza con un concepto, una imagen, algo que le perturba, le emociona o le indigna. Y a partir de ahí construye todo lo demás. “<strong>Podría haberse dedicado al cine, a la danza </strong>—estudió varios años en las academias de Karen Taft y Carmen Serna—, a la pintura”, reflexiona Gonper. “Lo importante nunca ha sido la herramienta, sino la necesidad de contar historias”.</p><p>Es por eso que en su obra no encontramos un estilo reconocible, en el sentido clásico del término. Cada colección trabaja casi como un artefacto independiente, cercano al figurinismo teatral o al vestuario cinematográfico. Lo mismo ocurre fuera de la pasarela: los jarrones que aparecen en Dolor y Gloria de Almodóvar, inspirados en ánforas romanas; el <a href="https://www.elconfidencial.com/cultura/2025-02-14/vida-breve-movistar-luis-i_4063848/" target="_self">vestuario de época de La vida breve, de Movistar Plus+,</a> del que <strong>aparecen piezas en la exposición</strong>. “Hasta que no tuvo el concepto del ánfora como idea vehicular, no se puso a hacer los diseños”, relata Gonper. “Es siempre igual. Primero la historia. Luego el objeto”.</p><p>Después de la pandemia, y de un cáncer de pecho que la obligó a parar física y emocionalmente, Ana González lleva un tiempo sin desfilar. Las ganas de volver, sin embargo, están ahí. “Ya le está picando el gusanillo”, dice Gonper. Esta exposición es, en cierto modo, el preludio de ese retorno. Una revisión emocional y conceptual de tres décadas de trabajo. Una forma de volver para comprender, <strong>qué es exactamente la definición de nostalgia que propone la muestra</strong>. Y también, simultáneamente, una declaración de futuro.</p><img src="https://sb.scorecardresearch.com/b?c1=2&c2=7215267&ns__t=1778816428&ns_c=UTF-8&c8=Espa%C3%B1a&c7=https%3A%2F%2Frss.elconfidencial.com%2Fespana%2F&c9=https%3A%2F%2Fwww.elconfidencial.com%2F" width="1" height="1">